No, yo ya no soy una persona amable y servicial. Soy una maldita perra. Una bruja despiadada. Ya no me gusta hacer favores. Tengo voz de cachaco y saludo porque en fin.
¿Acaso hay alguna ley o requisito que me obligue a tener que sonreírle a las personas? ¿Acaso existe un decreto supremo que me conmine a ser amable? ¿Acaso está entre mis funciones tener voz afable también?
Me he vuelto parca y fría. Ya no soy generosa ni alegre y tampoco quiero volver a serlo. He perdido mi capacidad de ser servicial y no sé porque debería recuperarla.

Detesto el falso agradecimiento de la gente y la zalamería. He llegado a pensar que lo peor del mundo es haber traído un microondas a mi oficina. Soy tan perra que preferíria comer mi comida fría antes que seguir aguantando que todo el mundo desfile por aquí para calentar sus cosas en vez de usar el microondas del comedor y lo que es peor que luego de haber venido 20 veces no sepan cómo usarlo y me pidan que los ayude. Y lo más terrible de todo, que luego se vayan diciéndome luego de ver mi cara de poto (que es la cara que pongo siempre o que he puesto las últimas 500 veces que vinieron a calentar sus comidas y no supieron como usar el aparato) lo mucho que lo sienten y que les perdone la molestia. Pura hipocresia, si yo no quiero molestar simple y llanamento NO MOLESTO CUANDO SE QUE ESTOY MOLESTANDO. ¿Acaso uno estará obligado a hacerles favores a la gente? Y lo que más, ¿acaso yo le pido favores a la gente?
Es muy gracioso, ahora que las vacaciones de mis dos compañeras han coincidido y solo estoy yo - "la bruja"- en la oficina (porque ellas son un pan de Dios, sonrien todo el tiempo, se desviven por hacerles favores a la empresa, son buenas, hermosas y compasivas) no tienen más remedio que tratar conmigo que:
1) siempre contesto parcamente el teléfono
2) cada vez estoy más misántropa que nunca
3) les respondo con monosílabos (a preguntas directas, respuestas directas, para qué más...)
4) hace más de medio año ya no estoy propensa a hacer favores ( los hago pero obligada por las circunstancias)
No sé porque me he vuelto así. No sé porque me he "amargado". Pero prefiero ser así a la tarada jacarandosa que era antes cuando sufría porque la gente se cagaba en mis buenas intenciones y mi ánimo de cascabel.
Prefiero ser así:
- no ser mala, pero tampoco buena
- no ser un cascabel, pero ser solidaria cuando se debe
- no ser la más proactiva del mundo, sino ser exacta
- no tener buena vibra, pero tampoco ser una nube negra... ser gris
Esa es la palabra que me define ahora soy "exacta", ni más ni menos, solo lo estricto, lo necesario de interacción personal, lo necesario de cháchara, lo necesario de sonrisitas, lo justo y exacto para que más. Sí a la colaboración no a las fiestas, sí a la solidaridad no a la hipocresía.
Si por eso soy una bruja, bueno, queridos, me voy volando en mi escoba.