Mi recuento de estos años

Las que ya he hecho:
- Entrar a un bar sin compañía y tomarte una copa.
- Ir sin acompañante a una boda.
- Presentarme en la reunión de ex alumnos sin antes haberme comprado ropa nueva
- Escuchar "El arbolito" si me da la gana a todo volumen (he confesado mi amor por la cumbia más de una vez)
- "Conocer" (vaya eufemismo que utiliza la Biblia) a un hombre negro.
- Ponerme ropa interior roja sin sentirme media "putona" (me gusta la ropa interior roja... y qué?)
Las aún no cumplo:
- Tratar de no ser tan celosa (no sé si valga la pena "seguir pensando mal", pero sé que a veces se acierta).
- Ir sola a una fiesta donde solo conozco al anfitrión (creo que jamás lo haré)
- Perdonar si mi novio de turno coquetea con una chica (podría solo si le pago con la misma moneda)
- Aprender a cocinar algo más que una sopa ajinomen.
- Confesarle a mi mejor amiga que una vez besé a su novio porque me sentía recontra celosa de que él haya podido "sentar cabeza" estando con ella y no conmigo.
- Dejar de hablar con eufemismos, metáforas y demás pepas.
- Decirle a alguien te amo sin tener que pensármela tanto.
- Dejar de ser celosa.
- Ir al cine sola (hasta ahora no me mando a ningún espectáculo).
- Salir igual aunque me hayan plantado (lo he hecho pero con algún amigo de repuesto, sola ni loca…)
Pd. También me he dado cuenta que por estos meses de enero hace unos años...

- Quería estar super embarazada, embarazadísima con la panza más grande del mundo.
- Yo recibía la visita del príncipe charming y me decía NO- a mi misma, por milésima vez (aunque vaya que por momentos quería decir que sí).
- Te odiaba /te amaba/ te odiaba / te amaba ahora ya ni te conozco.
- El novio se había ido en el avión y me estaba terminando de "pegar".
- Estaba -como lo sigo estando- enamorada y positiva, siempre viendo el vaso medio lleno (aunque el año pasado varias veces lo haya visto medio vacío).
- Reconociéndome histérica y torpe (vaya que uno siempre piensa que el otro es "el maldito" hasta que conoce a alguien casi perfecto y empieza a darse cuenta que tal vez el maldito sea uno).