martes, abril 01, 2008


El amor es llenar un balde repleto de huecos, me dijo alguien alguna vez. Yo no sé. Pero pensar que es eso sería decir que es una tarea absurda.
Una vez quise darle a alguien mis ojos –simbólicamente- él me recordó un cuento de Clemente Palma y me dijo que era horrible –“ese es el cuento que más detesto”, fue lo que dijo-, no aceptaría mis ojos jamás, como tampoco aceptó mi corazón.
Si el amor es llenar un balde repleto de huecos entonces todos somos absurdos.
Yo hubiera aceptado los ojos de cualquiera, de hecho hubiera aceptado una uña, un dedo meñique, lo que quisieran regalarme. Una vez le regalé a alguien un lunar. Me lo habían sacado del cuello, era pequeño y fuera de mi cuello parecía un moco. Lo guardé en un envoltorio de aguja de jeringa y cuando él llegó a buscarme al día siguiente se lo di. Puso cara de asombro nunca nadie le había regalado una parte de su cuerpo. El lunar murió, no sé como explicarlo de otro modo, pero fue secándose, supongo que el amor sí es llenar un balde repleto de huecos. Una vez también le regalé mi corazón a alguien o lo más cercano que tuve y le escribí un poema detrás de las líneas confusas de mi electrocardiograma, creo que se enamoró un poco más de mi cuando lo hice; fue bonito, tonto y original, pero no duró demasiado todo el amor se filtraba por los huecos del balde.

jueves, marzo 13, 2008

La hermana que me quitó mi ex

He buscado a Will de nuevo. Creo que nunca dejaré de buscar a Will en lo que me quede de vida en toda la red, en los Hi5, facebook y en cuanta página aparezca en Internet. Sí, buscar a Will es una maldita obsesión. Ya me veo escondiéndome en el baño cuando lleguen las guías telefónicas del año 2020 para buscar su nombre y ver su teléfono y recitar despacito cada uno de los dígitos mientras repito las letras de su nombre como en un mantra, mientras afuera los niños corren y la comida se quema. Pero hoy no solo he encontrado a Will (siempre termino encontrando a Will) sino a la hermana de Will. A mi queridísima hermana de esa otra vida perfecta que iba a tener. Y la he visto, después de tantos años: rechoncha y sonriente con el cabello lacio y rubio cayéndole por los hombros. Ya no era la chiquilla que me peinaba y me volvía a peinar mientras esperabamos que Will termine su lección de piano. Ya no era esa jovencita de rulos locos y libres. Ahora es una cristiana casada y con tres hijas, con un esposo que no tiene ni la mitad de la pinta de los novios-Bosé que le conocí cuando tenía mi edad, cuando coleccionaba anillos de compromiso como chapitas de gaseosa y plantaba matrimonios como salidas al cine. Cuando yo era la princesita de su hermano y ella nos llevaba a comer helados y decía: “De chocolate para mi hermanita”, mientras me llevaba de la mano y me decía: “Cuando me case con Marco –moviendo el dedo que le pesaba horrores por la roca de su anillo- tu vas a ser la madrina de mi hija” Pero ella nunca se casó con Marco y yo nunca me casé con Will y ahora no puedo más que abrir el facebook y ver sus fotos sonriente y rechoncha, con el cabello corto y lacio, con unos lentes grandes de mamá gallina, rodeada de sus hijas chiquitas y hermosas con el mismo brillo en los ojos que tenía ella.
Ahora la hermana de Will sigue siendo hermosa (pero -aunque para mi siempre lo sea- ya no es la chica de mis recuerdos) y yo sigo queriendo ser como ella y a veces sigo querido pasar por la casa de Will esperando encontrármela en el sillón leyendo sus libros, escuchando los Palillos chinos de Will desde lejos o Pompa y circunstancia, tal vez, y alcanzarle el cepillo para que me escarmene el cabello y pensar que aún sigo siendo su princesita y que seré la madrina de su primera hija y que me casaré con mi primer amor.

Triángulo

Cuando se apartó del grupo para traerme otro trago y lo observaste volver con el güisqui con una cuarta de agua, dos de hielo y un limón supiste que había sido mi amante y yo no tuve cómo negarlo.

miércoles, febrero 13, 2008

Honestidad brutal

necesito que me respondas con total sinceridad
tú que nunca me has mentido
(aunque me dices que me amas de vez en vez pero sé que esa no es una mentira)
he estado pensando en mí
y necesito que me respondas
una vez alguien que amé -y me amó, creo- y que me conocía muy bien
me dijo que yo me molestaba
cuando la gente no actuaba como yo esperaba que actuara
me molestaba si no me decían lo que yo estaba esperando oir
creo que tiene razón, supongo que eso significa que soy engreída y majadera
(majadera, como me dijo alguien que no me conoce muy bien
pero me conoce lo suficiente y creo que tal vez, quizá, esté empezando a amarme)
pero sabes no es que me moleste, me da tristeza, desolación
que luego se convierte en fastidio, sí
pero me da tristeza
y no sé como quitarme eso
me he dado cuentas que eso me sigue pasando ahora
así que te pregunto
todo sera simple majadería o soy una melácolica patologica
digna de un psiquiatrico?


en primer lugar ahce un apr de dias aprendi que toidos somos un poco ( o mucho) majaderos, tercos y engreidos -al menos a esa conclusion llegamos con la mia chica y asi vamos-
en segundo lugar, y esto es con toda sinceridad
creo que de cuando en vez a uno le agarra
ataques
ataques quiero decir
ataques en el centro del pecho
vallejo dixis
una hecatombe, al centro del pecho

para completar el verso, te respondo con total sinceridad
no se si te molestas o no
no lo se
creo ke nunca te hice molestar aun asi ke no se
ah, si recuerdo
una vez ke te dije
que me masturbaba pensando en ti
y creo que no te tomaste el piropo como se debia
pero no se mas de ese lado tuyo
he convivido realmente muy poco
con nosotros
ademas no creo que estes ni sikiera loca
los neuroticos son lso que construyen castillos en el aire
los psicopatas los habitan
y los psicoanalistas
cobran alquiler.

porque te tendria que poner triste ser engreida
majadera?
a mi no me pone troiste, para nada.
asi somos todos, un poco asi.
asi
as
a
si.
[Espero que no te haya molestado que haya puesto nuestros e-mails siempre he pensado que nuestras conversaciones deberían venderse en folletines de a s/.0.10 centavos en los semáforos, en las calles y los manicomios. Toma esto como un homenaje, querido Tín, el que siempre te has merecido. Te amo]