En una jaula de cristal

Siempre he querido escribir un diario, pero con un afán voyeurista. A pesar de ser reservada creo que cuando hay un incendio es bueno echarle un gran chorro de agua, por eso escribo esto como letras arrojadas al viento desde una urna transparente.

jueves, 16 de junio de 2016

Alea jacta est

El otro día he enviado un mensaje de texto a mis amigos enseñándoles el parte de mi matrimonio. Como un chiste le coloqué a la foto la leyenda: "la suerte está hechada". Pero de alguna forma es verdad. Las cartas han sido repartidas, yo he jugado por largo tiempo y ahora me encuentro frente a él en una mesa que por momentos se hace larga y otros pequeña. Nos colocamos frente a frente y nos miramos. No sé, los dados ruedan, las cartas caen y aunque el partido va a acabar, yo siento que recién empieza. Falta un mes, un mes a partir de hoy, y desde ahora los días se harán pequeños y el tiempo correrá como la rueda de un hamster. Aún me faltan cosas por hacer, por comprar, por planear y mientras escribo esto me salta el corazón terriblemente. Mejor ya no escribo, mejor voy a hacer un espacio para la cordura (que no ha sido mucha en estos meses). Solo quería comentar esto y pensar un poco en esa frase que mandé.

viernes, 20 de mayo de 2016

Antes me resistía a cambiar. Todo cambio, pequeño o grande, era para mi un dilema. Creo que he ido superando eso. Ahora no he dejado de tenerle miedo al cambio, pero puedo manejarlo mejor. He dejado de hacer un drama si me cambian de hora para una salida (repito no ha dejado de molestarme, pero al menos ya no estalla la segunda guerra mundial).
Me he tranquilizado. Me he vuelto un poco más paciente. Creo que por fin he construido (en algunas cosas) esa escala de negros y grises que tanto nos costó a mi sicólogo y a mí. Ojalá la hubiera tenido desde los 20 años. Ojalá la hubiera tenido desde siempre y no la hubiera tenido que construir en sesiones semanales por un año. Me hubiera evitado tantos dolores. Hubiera podido salir de tantos problemas. Hubiera vivido más tranquila. Pero ahora la tengo, eso es lo que importa. Ahora puedo molestarme menos y mejor (yo me entiendo).
Me ha costado mucho reconocer que en la vida muchas cosas son una elección. Hace varios años decidí ser feliz: con todo y contra lo que opusiera, y desde entonces lo soy. Hace varios años decidí dejar pasar las cosas: aprender a olvidar, y también, a no hacerme tanto rollo con las cosas. La gente te hiere, te caga, te jode, a veces sin querer, si lo permites, eres tú el que está mal. Si todo te afecta, eres tú el que está mal o lo aprendes a manejar o te loqueas. (Yo ya no me loqueo). Hace varios decidí ser menos stalker, menos malpensada, menos celosa, meno impulsiva, sin dejar de ser yo y creo que he andado por un buen camino. Así como siento que hay aspectos en los que soy totalmente negada, creo que he avanzado bastante en otras cosas. Me siento bien y he tenido que hacer muchas cosas para eso, he tenido que esforzarme. Creo que puedo sentirme un poquito orgullosa. Creo que puedo celebrarme y cantarme a mí misma un poco. Ahora mi reto es construirme un voz o manejar mi propia voz. No quiero quedarme dentro con cosas que siento que necesito decir, pero a veces es tan difícil aprender cómo decir la cosas. Nuevos años, nuevos retos, siempre mejor que hayan nuevos retos, porque eso significa que ya has ido superando los antiguos.

jueves, 21 de abril de 2016

Quisiera encontrar un comentario tuyo...

...que diga, me alegro por ti.
Esto es todo.
Pero sé que eso no pasará.
Qué lindo que es soñar. Soñar no cuesta nada.

viernes, 1 de abril de 2016

Recueros para Paula

Paula, cuando teníamos 14 años tu mamá tenía un libro de Alejandro Sanz, nos parecía guapísimo, lo mirabamos siempre. La página del medio tenía una foto de él y una marca de labial, tu madre le había dado un beso que se quedó allí para siempre. Ahora, mientras hablábamos de esos recuerdos, tu tía Marisol se acordaba que cantábamos las canciones gritando como locas, a veces nos sentábamos en la azotea de tu casa y cantábamos gritando a los que pasaban. Otras veces nos sentábamos en la sala y poníamos el equipo de música a todos volumen y cantábamos y bailábamos. Éramos una chicas divertidas. Ahora han pasado casi veinte años desde entonces. Tú creo que tienes 8 años, nunca recuerdo la edad de mis sobrinos, siempre digo "los bebés", creo que seguiré diciéndoles así hasta hasta que tengan 20 años. Seguro a ti también te gusta algún cantante o te va a gustar alguno locamente y también te divertirás dándole besos a fotos y cantando canciones, como lo hacía tu mamá. Han pasado 20 años y nosotras seguimos siendo amigas y nos hemos convertido en tus tías, y en unas semanas iremos al concierto de Alejandro Sanz y volvemos a los 14 años, a revivir esa felicidad.

domingo, 6 de marzo de 2016

Break up

Susana se ha separado. Lo sé por una foto que ha aparecido en mi timeline de Facebook. Aparece ella en un fin de semana romántico con un chico joven y guapo; ambos, felices, miran hacia el atardecer.

Susana tuvo un solo novio toda la vida: Alberto. Lo conoció en la universidad. Fue muy gracioso enterarme de que eran novios. Yo conocía al chico, había estudiado en nuestro colegio pero era tres promociones más grande. Estoy segura que Susana no lo conocía en el colegio porque ella no hablaba con nadie o mejor dicho hablaba muy poco y no era amiguera, menos con los chicos mayores. Luego, bien Facebook también que Susana era novia de este chico. Me pareció un hecho simpático. Susana era buena gente, nunca nos llevamos demasiado bien, pero era buena gente, lo que se dice una chica de su casa. De cuando en cuando aparecía en mi timeline fotos de Susana y el novio, luego esposo, viajaban mucho, salían bastante, se les veía lindos. Un día, varios años después, volví a ver una foto de ella celebrando con un grupo de amigas, había ascendido en el trabajo (siempre fue muy inteligente). Me llamó la atención y estuve viendo su Face, casi ya no salían fotos con su esposo, pensé que quizá estarían en lugares del mundo diferentes, por trabajo, por estudios. Creo que me puse a stalkearla un poco y pensé: “No creo que se haya separado”. Ahora aparece la foto de Susana sonriendo al lado de este chico nuevo. Pienso todas las cosas que pueden pasar en la vida para que te separes de alguien, luego de haberlo querido tanto, de haber vivido tantas cosas con él. Pienso que alguna vez cuando veían sus fotos decía para mis adentros que a mí también me hubiera gustado ser como Susana y haber tenido un solo novio toda la vida, con el que hayamos crecido juntos y aprendido y vivido todas las etapas. Me dio verdadera pena por Susana, por el amor cuando se acaba, por lo difícil que debe ser reconstruirse luego de tanto. Me dio pena por todas los motivos que pueden llevarte a terminar una relación o por lo difícil que debe ser que alguien te deje. Una vez, un chico con el que estaba me dijo que el empezaba con mucha viada sus relaciones y que luego, sentía que era algo así como si se le hubiera gastado la gasolina. ¿Qué cosas tienen que pasar para que se te acabe la gasolina y qué cosas para que no? Yo no tengo tanto miedo de casarme, de sacar mis cosas de mi casa y llevarlas a la casa de alguien más, de aprender a cocinar, de administrar mi dinero más ordenadamente, tengo miedo de todas esas razones desconocidas que pueden llevarte al vacío. Siempre pienso que tengo a mi favor y como soporte todos los años que mi chico y yo tenemos juntos, todo el fuego, toda la calma, todo el compañerismo, todo el redescubrimiento continuo, todos los valores comunes, todo el amor de nuestra familia, pero también tenemos por delante todo un camino desconocido, en el que habrán baches, en el que seguro a veces se nos irá gastando la gasolina y a veces tengo miedo, miedo de que me pase lo que a Susana, que tenía una historia con su novio parecida a la mía, de mucho tiempo, de mucho amor, de mucho compartir, y entonces solo puedo pensar que yo he entregado mi corazón hace muchos años y que no me imagino dándoselo a nadie más y pienso que todo va a estar bien.