En una jaula de cristal

Siempre he querido escribir un diario, pero con un afán voyeurista. A pesar de ser reservada creo que cuando hay un incendio es bueno echarle un gran chorro de agua, por eso escribo esto como letras arrojadas al viento desde una urna transparente.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Sueño raro

Hoy he soñado contigo. No recuerdo el sueño, solo sé que tú estabas allí y que antes de despertar, mientras aún estaba en medio de lo onírico, me detuve un momento a pensar por qué aún apareces en mis sueños. Pensé que esto pasó quizá porque ayer casualmente (hoy por la madrugada para ser más exacta) dormí en la cama donde tantas veces soñé contigo, donde tanto sufrí por ti en mi propia telenovela. No sé, soñar contigo ya no me hace mal ni bien, solo me lleva a preguntarme el porqué.

martes, 21 de noviembre de 2017

Noviembre 2017

Me siento un poco mal. Nuevamente tengo esa sensación de que pese a que intento hacer las cosas bien, lo mejor posible, las cosas no me responden... Siempre aparece algún problema, siempre la cago por algo o peor aún siempre las cosas se cagan sin que yo tenga la culpa o "más peor aún", superlativamente peor: sin darme cuenta de como las cago.
Hay cosas que me han quebrado, tengo que confesarlo. Me han quebrado y no puedo recuperar mi seguridad. Han dejado una versión de mí servil, necesitada, angustiosa, temerosa... No puedo más ser fuerte. No puedo más tener la seguridad de que conseguiré todo lo que quiero. Si nuevamente tengo que volver a empezar una vez más, una vez más no sé por donde hacerlo. Estoy desterrada, huérfana, herida, sola, incapaz... No sé cómo hacer que todo deje de afectarme, que todo deje de hacerme sentir dudosa de mí misma, deficiente, boba, impávida... Tengo miedo, tengo mucho miedo... Odio tener este hueco en el corazón, en el estómago, en la cabeza...
Escribir esto me calma un poco. Necesito estar tranquila. Necesito tener un poco de claridad. Necesito ser fuerte. No me voy a caer... y si pasara, y si me cayera, y si tuvier que volver a empezar, no me quedará otra que volver a hacerlo, RESISTIRÉ, ya lo he hecho antes. He empezado de nuevo y todo ha salido bien.

Lo que escribí en octubre 2017

Nunca he dejado de escribir ni un solo mes. Octubre ha sido la excepción en 11 años. Con lectores o sin ellos; con trampas o sin ellas; todos los meses escribo algo... En octubre de 2017 también escribí algo, pero no lo subí. En realidad, quise que quedara esta marca... Este vacío que representa todo el cambio que estoy viviendo. Casi casi como si dijera para mí: "quiero que se note que no escribí porque mi vida estaba revolucionada en este momento y quiero recordarlo". El cambio de casa, mi vida como organizadora de hogar, el trabajo, mis nuevas recetas de cocina, mi recién gusto aprendido por el orden y pulcritud, mi quehacer de regar plantas, vigilar que no se muera el cactuc, botar la basura... quería que quedaran aquí sin quedar... Por eso ahora, algo tarde, cuelgo mi octubre 2017, especial, porque es un escrito (realmente un escrito) como nunca había puesto. Y aunque sé que tengo solo 2 o 3 gatos que me leen, lo hago como siempre para mí, porque necesito escribir, porque necesito hablarme para poder entenderme...

Octubre 2017



viernes, 29 de septiembre de 2017

En este momento en el que pienso en llamarte por teléfono,
recuerdo muy bien el timbre de tu voz. Casi puedo escucharla en mi oído diciendo HOLA.
Solo puedo recordar el timbre grave de tu voz diciendo eso y riendo.
Quizá porque hace algunos meses volví a escuchar tu verdadera voz, quizá porque a fuerza de escribirnos tanto, confesarnos tanto, coquetearnos tanto, se me impone darte una voz.
Una voz cualquiera, una que quizá nisiquiera es tuya, pero necesito darte una para pensar en ti
y en que me hablas...
Me gusta hablar contigo, me gusta cómo soy contigo, no tengo muchas oportunidades de ser así.
Tienes una parte de mí que me gusta con locura y que tengo escondida, encarcelada  y que no puedo mostrarle a nadie, y que en mi vida cotidiana de reciente ama de casa y esposa pienso que no necesito usar. Por eso me gusta usarla contigo... por eso me gusta regarlarte mis palabras, mis canciones y esa voz (que es y no es mía), que seguramente también suena en tu cabeza cuando te hablo.
Verte, hablarte, visitarte, levantar el teléfono y llamarte forman parte de la lista de planes de fantasía de mi vida. Todas esas acciones están en el mismo lugar que el viaje que Giuliana y yo planeamos desde hace años para visitar a Esther en Texas, que las clases de manejo que debo tomar, que la visita a una pista de patinaje sobre hielo, que la depilación láser, que las clases de latín que siempre he querido tomar...
Mi voz no es mi voz cuando te hablo. Sé que tu voz tampoco es la tuya, la que utilizas para hablarle a
tu hija, dirigir tu empresa, enamorar a la chica de gusta, hacer jammin. No es la misma voz y no lo puede ser. Tenemos voces de fantasía...
Nunca volveremos a vernos, nunca nos tomaremos nuevamente de la mano y cruzaremos las calles de Barranco una madrugada para despedirnos una vez más... Nunca nos llamaremos largamente por teléfono durante las noches frías. Nunca pasaremos una noche juntos y volveré a sentir tus manos en el mapa de mi geografía humana. Habrán cosas que nunca pasarán y es mejor que no pasen, es mejor que no hayan pasado, porque a falta de París, de perdices, de amores furtivos, siempre podremos tener nuestras propias voces inventadas para confesarnos tanto, escribirnos tanto, coquetearnos tanto y eso no se va, no se olvida, es todo nuestro...

miércoles, 30 de agosto de 2017

Carta a mamá

Mamá, eres una de las personas más fuertes que conozco. Creo que antes no pensaba así porque no conocía toda tu historia, ahora que la sé, sí lo pienso. Creo que eres mucho más fuerte que yo y que muchos que conozco. Creo que tienes mucha luz y que has sabido manejar el dolor hidalgamente y que cuando no has podido hacerlo has fallado como todos lo hemos hecho y el dolor se nos dispara hacia lugares a lo que no debería ir. La vida me ha enseñado muchas cosas en el último tiempo. Me ha hecho darme cuenta que para las cosas así como hay muchas razones a la vista también hay muchas otras insospechadas. Es por eso que uno no puede juzgar ligeramente, no debería. Yo quisiera no haberlo hecho tantas veces, contigo, con otras personas. Solo quería decir eso... que admiro tu fortaleza, espero yo también haber copiado un poco eso de ti.