En una jaula de cristal

Siempre he querido escribir un diario, pero con un afán voyeurista. A pesar de ser reservada creo que cuando hay un incendio es bueno echarle un gran chorro de agua, por eso escribo esto como letras arrojadas al viento desde una urna transparente.

domingo, 26 de marzo de 2017

Los homenajes silenciosos 2

No te amo. Amo a mi esposo, con el que duermo cada noche. Al que miro discretamente mientras duerme. Amo su olor intenso y envolvente en todo el cuarto en las noches de verano. Amo sus pestañas largas y curvadas sobre sus ojos cerrados, y amo mas cuandoo abre sus ojos marrones y sus pestañas se elevan sobre sus párpados delicadamente y toda la luz está sobre sus ojos: toda la maravilla.

No te amo, pero amo lo que fuimos. Amo aquellas canciones que escuchábamos en diferentes lados del mundo, y tú sabías que pensaba en ti, y yo sabía que tú pensabas en mí. Y amo, también, cuando recuerdo nuestras frases antiguas, cimbreantes contra el tiempo, y las escribo, y las vuelvo a escribir, como quien las reinventa, y me contestas y me haces recordar otra frase, una nueva que se suma a nuestro cuaderno.

Amo cuando te digo algo y aún te ríes de eso de lo que nadie más en el mundo se reiría porque lo digo para ti, porque solo tú podrías entenderlo. Nadie más puede entendernos, porque siempre hemos sido bobos, y porque siempre he estado loca. He estado loca muchas veces, pero no lo estoy ahora. Es solo que de vez en cuando, en el momento en que es necesario no puedo dejar de hacerte un pequeño homenaje silencioso. ¿Cómo podría? ¿Cómo podría no haber marcado tu número en aquel concierto y haber deslizado el teléfono para que escuches aquella canción que tú me enseñaste y con la que te quise tanto en otra vida? ¿Cómo podría no haberle dicho a mi esposo, a quien amo, que no me pasaba nada cuando lloraba un par de lágrimas tontas y emocionadas por regresar en el tiempo? No te amo, pero hay lágrimas que no quiero guardarme, palabras que no quiero callarme, canciones que no quiero dejar de decirte, poemas que no quiero dejar de escribir...

Hay tanto de nosotros flotando en el aire que  a veces no puedo dejar de detenerme a respirar un poco y sentirte cerca. No como hace algunos años cuando imaginaba qué hubiera pasado si... no quiero imaginar lo que no se nos debe, no quiero pensar en los caminos que no recorrimos, es inútil y vacuo... Solo quiero, de vez en cuando, permitirme recordarte sin que eso tenga que ver con el amor: con el amor que siento, con el que algunos creen que debería no sentir, con el que siempre sentiré, con el que no quiero dejar de tener... yo solo quiero recordarte y homenajearte como me dé la gana y los demás que aguanten hasta yo misma...

lunes, 20 de marzo de 2017

Entre la tragedia que está pasando es un buen momento para pensar en la empatía y cómo esta a veces puede ser selectiva. Me apena lo que pasa, con los huaicos, las inundaciones y tragedias, pero intuyo que también esto me apena más que todo lo que he visto antes porque lo he sentido un poco: he estado sin agua varios días.
Qué difícil es en verdad ponerse en el lugar de los demás, y más difícil aún hacer algo para que tratar de contribuir a que las cosas mejoren.
Pero también surgen cosas bonitas en medio de la tragedia: la solidaridad, el apoyo desinteresado. Es increíble cómo una situación como esta puede sacar ambas cosas: lo peor y lo mejor, de algunos. Yo solo espero que saque lo mejor de mí y me ayude a ser más empática. Necesito serlo.

jueves, 16 de marzo de 2017

Desaparecer

Hay algo a lo que le tengo miedo: la incomunicación. Pocas cosas me dan tanto miedo como que alguien me deje sin la posibilidad de comunicarme. He conocido gente que sabe desaparecer por momentos, creo que eso me ha dejado huellas profundas... He tenido amigos que se han hecho humo sin explicar porqué, creo que eso tb me ha dejado mal. Recientemente me ha pasado esto con personas a las que quieor mucho, de una de ella he conocido sus razones tardíamente (motivos personales), de las otra dos no. Eso me apena, me apena mucho. Soy muy sensible a la pérdida de las personas que quiero, más aun cuando no se porque se producen. Siempre termino intuyendo que he hecho algo malo, pero es una tortura para mí no saber qué he hecho, por qué se han producido estos quiebres. Soy un ser culposo, muy culposo... y me aferro profundamente a las personas que quiero, perderlos me dja herida, abatida y triste. Me es difícil a veces tener presente que las personas tienen sus propios procesos personales, sus propias razones para quedar estar lejos sin que eso tenga que ver conmigo... Lo único que deseo es lo mismo que les pido a la personas con la que chateo: "por favor, no se vayan sin decir adiós".

martes, 28 de febrero de 2017

Me han querido

Han habido hombres que me han querido. Ahora que tengo 36 años y me siento a escribir este post puedo reconocer que sí han habido hombres que me han querido. Amado, no sé, pero querido sí, y que han sufrido un poco por mí tb. Nunca lo creí así. Jamás pensé que alguien podría haber sufrido por mí, y también solo después de tantos años puedo darme cuenta de esos sentimientos que no reconocí entonces. Creo que siempre estuve un poco ciega. Tal vez siempre estuve mirando en una sola dirección y no pude detenerme a ver un poco más el panorama.
Yo he sufrido por amor. No me hubiera gustado que nunca nadie hubiera sufrido por mí. Creo que como decía Ronald nosotros siempre nos hemos quedado con las personas a las que más hemos querido no con las que más nos han querido a nosotros.

domingo, 29 de enero de 2017

Los homenajes silenciosos

El otro día fui a ver La la land, el final me hizo llorar. El momento en el que la chica entra al club de jazz y ve al chico, y él empieza a tocar su canción en el piano, y hay un salto al pasado y todos los "si hubiera" empiezan a pasar ante sus ojos. Si él hubiera ido a verla a su obra,  si se hubieran ido juntos a París, si hubieran tenido un hijo... Todo eso allí frente a los ojos de los dos. Él sentado al piano; ella, en el público al lado de su marido. Él con el sueño cumplido de tener su club; ella, como una actriz famosa.
¿Cuántos homenajes silencioso damos a las personas que hemos querido, a la vida que hubiéramos podido tener? Ese salto al pasado, al terreno de la posibilidad en La la land lo fue todo para mí y me hizo llorar, como un homenaje silencioso también a las vidas que hubiera podido tener.
Mi esposo tiene una teoría. Él cree que hay miles de mundos posibles, que en esta vida nos hemos escogido y quizá en otras estamos haciendo otras cosas, (no lo dijo pero) quizá hubiéramos tenido otras elecciones.
Pensar en todo eso, en las vidas no vividas, en los caminos que no caminamos con otros acompañantes, no significa no ser feliz... ¿Acaso no lo es la chica de La la land? Significa creo que el corazón a veces tiene espacio para la nostalgia y para la ceniza de algunos amores