En una jaula de cristal

Siempre he querido escribir un diario, pero con un afán voyeurista. A pesar de ser reservada creo que cuando hay un incendio es bueno echarle un gran chorro de agua, por eso escribo esto como letras arrojadas al viento desde una urna transparente.

martes, 28 de junio de 2011

La hermosa sensación de la no-deuda

Hoy es uno de esos días en que siento esa hermosa e inagualable sensación de no deberle nada a nadie, de haber hecho todo bien. Siempre he tenido la idea de que eso es lo más parecido a la felicidad o quizá es la felicidad. Me gusta no deberle nada a nadie: ni plata, ni cosas por entregar, ni trabajos por cumplir, ni personas a las que visitar, ni cosas que hacer, ni nada que sanar, ni nada que olvidar... simplemente no le debes nada a nadie y entonces estás tranquila y si estás tranquila estás feliz. Y así es que yo entonces hoy no le debo nada a nadie, cumplí con todo lo que tenía que hacer, hice todos los mandados que tení que hacer, corrí 4 cuadras para llegar a la hora al cine, contesté los correos que tenía que contestar y ahora voy a tomar sopa, una taza de café y me hecharé a dormir en paz, feliz. Aunque ahora que lo recuerdo tengo un artículo por entregar (eso pasa cuando te pones a pensar demasiado en la felicidad puedes perderla de vista jejeje).

2 Comentarios:

A la/s 8/7/11 11:28 a.m., Anonymous Anónimo dijo...

Un placer volver a leerte, después de tanto tiempo y comprobar que sigues escribiendo y siendo tan interesante como siempre.
Tengo que retomar mi blog.
Besos desde Buenos Aires.

Onira

 
A la/s 8/7/11 6:23 p.m., Blogger Sandra Texeira dijo...

siiiiiiiiiiiii, onira, tienes que retomar tu blog se te extraña
un abrazo desde el frío limeño

 

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