En una jaula de cristal

Siempre he querido escribir un diario, pero con un afán voyeurista. A pesar de ser reservada creo que cuando hay un incendio es bueno echarle un gran chorro de agua, por eso escribo esto como letras arrojadas al viento desde una urna transparente.

viernes, 6 de mayo de 2011

Repansado los pasos del pasado

Hace varios días estoy pegada con el pasado, no sé, ha sido un poco inevitable para mí y lo que he podido evitar no lo he evitado. También he estado buscando cosas, buscando a alguien a quien no tiene sentido buscar, encontrandome con alguien con quien siempre tiene sentido y buena vibra encontrarme. Y he estado hablando mucho. He hablado con Miguel de él. Le he contado varias cosas que nunca pensé decir, que nunca pensé que me pegaban tanto. También el otro día me fume un cigarrillo mientras caminaba por el parque de Barranco y me dio tanta pena, no sé que diablos me dio pena pero me sentí tan triste. Me dio pena haber tenido 19 años, haber sido tan "tontita" (con cariño). Creo que me dio pena haber tomado muchas de las decisiones que tomé y que me llevan a estar ahora aquí escribiendo esto. No es que me arrepienta, pero es que extraño, es solo eso: extraño... No es que tenga una mala vida ahora: soy medianamente feliz, tengo algo medianamente estable (en todo sentido), pero no puedo evitar buscar... Así como te he buscado a ti, así como he buscado a Will, así como he buscando respuestas en mi sesión semanal con Miguel, así como he buscado reconocerte de alguna manera el día que te vi. He buscado y no puedo dejar de buscar. No puedo dejar de buscarte, no para encontrarte sino para ejercer el ejercicio de buscarte. Si te encuentro no sé... Yo soy buena para hablar, para escribir y para correr, para huir (creo que me lo dijiste una vez), pero no soy buena para enfrentar nada. Igual no creo que nada pase. Igual no creo que nadie haga caso a esto que escribo. Igual puede ser solo un buen recuerdo para tu ego y me alegraría mucho que así sea.
Lo he visto el otro día y he pensado que no soportaría acostarme con él (no contigo sino con él). Antes pensaba que no lo soportaría por los recuerdos, por las cosas en común, por la historia, por las pocas noches que compartimos juntos; pero no es así: TE HE SUPERADO TOTALMENTE. No lo soportaría porque somos extraños, porque no me provoca. Pero eso no quiere decir que en ocasiones aún no sienta miedo en el estómago cuando te veo, aún no tiemble un poco cuando apareces, aún no tenga una especie de click malsano, no afectivo, no físico, no del corazón, creo que un click que está muy cercano al miedo: como las mujeres que temen estar cerca del hombre que las golpeó, algo así, pero no porque me hayas maltratado, no porque me hayas pegado, sino porque aún me pega, lo que pasó, lo que vivimos y lo golpeada que acabé de eso. Y a Will, no lo he visto, no lo he vuelto a ver desde hace dos años en que me lo cruce en el teatro: el con su novia, yo con el mío. Y no puede ver la función, no pude concentrarme en nada, todo el tiempo me lo pasé mirándolos a él y a la novia. Nunca me he puesto a pensar en pq stalkeo a Will. Creo que es pq el representa las ilusiones perdidas, la primera falla de mi plan maestro, la pérdido del amor y del ideal de la relación perfecta, la casita blanca, el perrito, la  cerca; pero bien, para ser sincera me aburría mucho con Will, me aburría cuando no nos besabamos, cuando él no quería llegar más allá, cuando no tenía demasiadas ideas. Me aburría con Will, pero bueno teníamos 16 años...
Con él tb me aburría, con mi novio a veces tb me aburro. En una ocasión él me dijo: "tengo miedo de no poder seguirte el ritmo". Lo mismo me dijo tb mi novio en alguna ocasión, pero de otra manera. No sé si alguien puede seguirme el paso (ni yo puedo seguirme el paso a mí misma).
Creo que pienso tanto en ti pq eres uno de los chicos que se ha portado más lindo conmigo, porque eras como uno de esos héroes románticos con los que soñaba cuando jugaba con Barbies. Creo que lo hago pq eres el único que ha llenado ese lado de mi vida. Nadie más lo ha hecho. Nadie más ha hecho lo que yo soñaba. Bueno, mi chico a veces, pero de manera diferente. Pienso en ti por eso, y te busco, a veces, cuando recuerdo que de alguna formas tú eras el chico con el que yo soñaba. Pero en ese tiempo yo estaba con él, y él ha marcado mucho mi vida, era imposible pensar en dejarlo, era imposible pensar que no lo quería, era imposible concebir mi vida sin él. Por estos tiempo no recuerdo las cosas bonitas por las que no lo quería dejar, recuerdo la tensión, el miedo de no tenerlo, peor aún el miedo de no haberlo tenido, la estabilidad de cataclismo, su cercanía-lejanía, los cigarros, los otros hombres, las otras camas, los vacíos, su indiferencia, su manera de cancelar las citas, su manera de estar siempre callado, las horas marcando su número en el teléfono, su forma de desaparecer, recuerdo todo eso y me duele. Me duele por mí misma, por la mujer que era y en la que pieso que aún podría convertirme. Aprender a llorar por primera vez, estar sola en las reuniones familiares, sola en los compromisos, sola en las salidas en parejas con mis amigos, sola con él al lado, soñando que me deja para siempre mientras duermo a su lado, llorando y el sin decir nada. Lo recuerdo bien y me entristece profundamente haber tenido 19, 20, 21, 22, 23, 24, no sé si 25 y haber pasado por eso y no pdoer recordar ahora porque te quería tant que incluso era capaz de negarme a mi misma más de tres veces; no recuerdo porque te quería tanto como nunca he querido ni querré a nadie (era malsano ya no me lo permito más).

Te he buscado y te he llamado esta semana y sé que no aparecerás, sé que eres feliz y que tienes una vida lejos de aquí, de todo mi desorden y mi caos (yo sabía que eso pasaría y está bien, al fin y al cabo yo nunca quise tener una vida contigo). Debería ser mejor persona (como eres y fuiste siempre tú, aunque en algún momento de mi vida fuiste un "terrorista": destruías todo lo que pensaba) y dejar de joder, dejar de escribir (creo que no te gustaría ni saber ni leer que escribo cosas sobre ti, sobre nosotros, sobre eso que fue y nunca fue "nosotros"). Debería hacer muchas cosas como dejar de ver a Will, dejar de pensar en la fecha en la que se casará, dejar la estúpida idea de que el día en que lo despedí fue el momento en que mi perfecto plan de vida se fue al cacho, dejar de pensar que me equivoqué cuando lo que tenía contigo no se convirtió en un nosotros de verdad pq hubieramos sido felices, y dejar de pensar que yo estaría mejor, muchísimo mejor si no hubiera pasado sufriendo tantosssssssssss años con él. Nada de eso es totalmente cierto, nada puede ser totalmente real. Nada. Solo sirve para escribir, para darle al lado masoquista, para intentar no tener envidia. Aunque para mí, recordar sí es volver a vivir y ahora luego de este insulso monólogo ando bajoneada. Receta para quitarse la cojudes: lavarse la cara con agua fría, comer un chocolate y abrazarse a algo, a lo que sea.

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