En una jaula de cristal

Siempre he querido escribir un diario, pero con un afán voyeurista. A pesar de ser reservada creo que cuando hay un incendio es bueno echarle un gran chorro de agua, por eso escribo esto como letras arrojadas al viento desde una urna transparente.

viernes, 4 de febrero de 2011

Yo quería sacarte pica, molestarte, decirte algo que te fastidie un poco, que me haga sentir que te he ganado un poco, solo para sentirme un poco ganadora y feliz, con esa felicidad malsana cuando sabes que friegas un poquito, solo un poquito, a alguien que se lo merece. Pero me equivoqué (de nuevo) porque tú no eres yo y a ti no te molestan las mismas cosas que a mi, a ti nunca te molesta nada, absolutamente nada. Yo creo que tú piensas que yo no soy capaz de lastimarte, de actuar mal, de hacer una gran cagadón, algo horrible. ...Aunque quizá ya no lo sea, quizá haya cambiado, quizá yo ya no pueda ser jugadora con ventaja y alevosía, quizá yo ya no pueda jugar a ser mala, quizá ya no puedo actuar a lo loco. Porque ya no tengo 20 años y he cambiado, quizá sí sea verdad que he cambiado, y quizá eso no este mal... Igual no deja de ser divertido pensar que voy a hacerte algo horrible, que ahora por haberme molestado voy a acostarme con tu mejor amigo o te voy a decir cosas horribles torturándote sistemáticamente. Finalmente si hiciera todas esas cosas para nada serviría mi inversión: mi inversión en mí misma, mis largas convesrrsaciones con Miguel, la nueva imagen que tengo de mí que me da derecho -ahora sí y sin conchudez- a reclamar lo mismo que yo puedo dar.
En este momento tengo dos caminos -ya casi he elegido qué hacer- o coger el teléfono y enfrascarme en una conversación absurda contigo para reclamarte no sé bien qué (en realidad quiero reclamarte el hecho de que me hayas privado del placer de joderte un poco, pura piconería, acepto!) o no hacer nada, no acercarme al teléfono, no decirte nada, no llamarte y por lo menos esperar hasta que tenga algo medianamente amable que decir. 
En este momento no sé si pueda decir no eres tú soy yo porque no se bien en qué parte de todo eres tú o soy yo, por lo menos sé que ahora soy yo un 80% y que por eso debo calmarte y tranquilizar y esperar a que se me enfríe la cabeza.

Creo que me queda pendiente definir los límites de nuestra relación, las reglas, casi como hacer un manual (como el manual mental que todos tenemos, pero hacerlo en concreto, en alta voz).

1 Comentarios:

A la/s 8/2/11 2:33 p.m., Anonymous sandra dijo...

al final me fui por el camino sano :D

 

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