En una jaula de cristal

Siempre he querido escribir un diario, pero con un afán voyeurista. A pesar de ser reservada creo que cuando hay un incendio es bueno echarle un gran chorro de agua, por eso escribo esto como letras arrojadas al viento desde una urna transparente.

jueves, 2 de junio de 2011

Algo que habla de ti

Cuando te veo me emociono y siento que mi corazón late no a mil, pero a 250, podríamos decir. Y a pesar de que no te veo hace años, cuando te veo (en virtual) quiero ser de nuevo la chica que tenía toda tu atención, la chica que quería, y quiero que me mires un poquito (nooooooooooo, que me mires un montón, que no dejes de mirarme) y quiero que me digas algo que me haga creer que tú aún me recuerdas un poco, que tb de ves en cuando piensas en mí y te sonríes... Yo sé a ti te da igual verme o no verme, encontrarme o no encontrarme, que no sientes que un mosquito invisible te pica cuando ves mi nombre en la ventanita del messenger o cuando te hago un chite por el FB, a ti todo eso te debe dar igual, y para ser sincera creo que en todo este tiempo soy yo la que he querido saber más de ti que tú de mi.
El otro día hablaba de mi amigo -que te conoce- de ti, pero nunca le dije que eras tú, solo le dije que quería llamar tu atención desesperadamente. Él se rio mucho de mi y no me dijo nada, salvo preguntarme qué haría si tú me decidieras a cruzar más de dos palabras conmigo, y yo solo pensé: "las cosas cambian".
Cuando te veo me emociono, me emociono más que cuando veo a mi novio, que es bueno y es lindo, pero es también la rutina (que a veces es cómoda y otras rutinariamente agotadora), es con la persona con la que más quiero hablar y a veces con la que más me aburre hacerlo en esas llamadas de reporte diario de cómo estás, te fue bien, salgamos a comer el sábado. Yo lo quiero, pero debo decir que desde mi paso al escepticismo lo quiero diferente, no menos, no más, lo quiero sin idealizarlo y sintiéndolo más humano que nunca y bueno, creo que al final el amor necesita una dosis de esa tontería que hace que el amor sea simpático y que te hace creer que aún es lo más importante sobre la Tierra. Eso que te hace caminar sobre las nubes y pensar que nunca te vas a caer. Bueno, yo ya no lo quiero así, pero ciertamente lo quiero mucho, tanto como para haber aguantado muchas de sus tonterías.Supongo que el amor es un poco eso: saber que hay momentos en que alguien te sacará de quicio pero no querer despertar con otro al día siguiente (bueno, quizá una noche sí o dos, pero nunca todas las otras noches del mundo).

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

Vínculos a esta publicación:

Crear un vínculo

<< Página Principal