En una jaula de cristal

Siempre he querido escribir un diario, pero con un afán voyeurista. A pesar de ser reservada creo que cuando hay un incendio es bueno echarle un gran chorro de agua, por eso escribo esto como letras arrojadas al viento desde una urna transparente.

martes, 10 de febrero de 2009

Buena suerte y hasta luego

Tus amigos son tus no-novios, he pensado más de una vez, pero a veces son más que si lo fueran. Estaba leyendo el post de Jimena, me acordaba de la canción (cuando un amigo se va queda un espacio vacío…).
He estado pensando mucho en ti. En lo mucho que te quiero y en lo que son las cosas. Creo que me he quedado un poco sola irremediablemente. Sola para siempre y solo puedo repetir mi frasecita cliché de “no importa”. Claro que importa, pero no me voy a poner a pensar en eso. No voy a decir que sí importa, no lo voy a decir nunca. Tampoco quiero hablar ni arreglar ni nada. He llorado un poco, pero eso fue ya hace varios meses. Ahora ya no he llorado nada ni me he acordado de ti ni he planeado hacer algo con toda la jauría ni nada de eso. Ahora ya no he querido pensar y solo me he puesto a escribir porque he leído lo de Jimena y escuchaba Sabina y todas esas cosas que si estuvieras aquí sabrías. Y en qué quedamos… en que desde que te fuiste me duran el triple las hojas de afeitar y la dueña de casa y el cartero no me volvieron a preguntar por ti (sé que te va a gustar que lo escriba así). Quedamos en que yo me he quedado irremediablemente sola (no sé si fui yo, si fuiste tú y por mi bien quiero creer que fui yo, pero eso no importa demasiado porque las cosas son como son o como han venido siendo y no de otra manera y para eso no hay ni habrá vuelta de tuerca).
Y yo que hago ahora… sigo mirando el viaje de las moscas por el aire, espero que me aumenten el sueldo, trato de pensar que no me terminaré de quedar sola (que por lo menos tú no te irás, pero los novios no son no-novios, siempre son novios o ya no lo son y punto). Entonces me resigno y aprovecho que me dura más el frasco de Nescafé y sigo viendo como las estaciones siguen pasando por esta oficina (la más aburrida del suburbio) irremediablemente pasando… y yo con mi corazón con un huequito y yo irremediablemente sola, sin ti.

4 Comentarios:

A la/s 11/2/09 12:54 a.m., Blogger Jimena dijo...

Me quedo con todo tu post, y me detengo en el corazón con un huequito. ¿cómo hacemos Sandra para que no nos afecte tanto algunos comportamientos/decisiones/actitutes de las personas que amamos?... M, al igual que tú, es egoísta, y eso hace que me sienta tonta por extrañarla tanto cuando seguramente mucha falta no le estoy haciendo...

 
A la/s 11/2/09 1:32 p.m., Blogger Sandra Texeira dijo...

Yo también me pregunto lo mismo, Jimena, ¿cómo hacemos para que no se nos estruje el corazón por estas cosas? Yo no sé...
Pero imagino que M. si debe extrañarte solo que es amiga del silencio.
Un beso

 
A la/s 11/3/09 2:25 p.m., Blogger Pompas de jabón dijo...

Al M que conozco le sucede algo similar, no le importa nada de mi ahora que no estoy a su lado, pero si una linea telefonica esta al lado, solo un: me haces falta, no hay nadie como tu en este lugar...sabes te extraño. Son suficientes para que el hormigueo en mi corazón vuelva a salir de donde estaba escondido y me vuelve a decir que no puedo tenerlo en el olvido.
Mi amado Mr. M...tan seco, tan dulce, tan especial.

 
A la/s 8/5/09 8:04 p.m., Blogger Sandra Texeira dijo...

han pasado algunos meses
ahora ya no pienso así
no fui yo y si fui yo en algo lo siento, jamás en mi vida quise causarte ningún dolor, ni dejarte mal, ni nada
pero acá cabe bien uno de mis pirateados mantras: "yo no tengo porque querer a quien no me quiere"
y si te fuiste piña tú te lo pierdes, alguien me dijo cuando hablábamos de ti: "de nada te pierdes", quizá tenga razón

 

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