En una jaula de cristal

Siempre he querido escribir un diario, pero con un afán voyeurista. A pesar de ser reservada creo que cuando hay un incendio es bueno echarle un gran chorro de agua, por eso escribo esto como letras arrojadas al viento desde una urna transparente.

jueves, 29 de enero de 2015

Hoy es un buen día para empezar

Y las cosas empezaron a ir mejor. Mi situación empezó a cambiar. Yo necesitaba una pequeña muestra de confianza, una pequeña cosa para sentirme bien y eso se dio... y así todo comenzó a mejorar.
Todas las cosas malas que venían pasándome le dieron varios golpes a mi autoestima, golpes fuertes, empecé a dejar de sentirme solvente en la practica (pq en la teoría nunca dejé de serlo: tenía muchas cosas que lo probaban, pero en la práctica...).
Creo que si las cosas no me hubieran empezado a salir un poco mejor tampoco me hubiera quedado en el suelo para siempre, pero sí necesitaba reponerme del golpe. (Aún no me repongo de las heridas, aún no me siento solvente, pero poco a poco, poco a poco).
Pienso que también esto me ha enseñado que siempre hay salidas, hay buenas salidas y cuando pasan cosas buenas uno tiene que agradecer, así que de entre todas las cosas malas hay cosa buenas; sí, las hay.

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