En una jaula de cristal

Siempre he querido escribir un diario, pero con un afán voyeurista. A pesar de ser reservada creo que cuando hay un incendio es bueno echarle un gran chorro de agua, por eso escribo esto como letras arrojadas al viento desde una urna transparente.

martes, 3 de octubre de 2006

Mi primera boda

Dejé de escribir porque me pasó algo muy raro que aún estoy procesando. Hace unos días caminaba feliz y enamorada del brazo de mi novio cuando de pronto me choqué con Will. Fue sólo un par de minutos. Nos miramos a los ojos y pronto yo enrojecí y volví a tener 15 años. Así, misma canción de José Luis Perales “por un momento pude ver que tu mirada se nubló me regalaste una sonrisa y entre la gente te perdí”…
…Y no pude evitar acordarme de cuando éramos niños, éramos novios y éramos felices. Siempre pensé que íbamos a casarnos, ¿sabías? Bueno ese fue el plan en un momento: ir a la fiesta de pre promoción juntos, que me regales la orquídea más bonita en la pro, estudiar en la misma universidad (carreras diferentes eso sí, porque a mi jamás me gustaron las ciencias), graduarnos con honores e ir a la fiesta juntos, comprometernos y que tú me regales el anillo más grande y más caro del mundo, que tus papás nos regalen un depa y los míos un carro y luego planear una boda hermosa donde tu hermana y la mía hubieran sido damas de honor. Pero nada salió así. En algún momento la vida se nos volteó y crecimos más de la cuenta.
Aún no dejan de fastidiarme en mi casa por aquella vez.
Esa escapada que tuvimos juntos cuando tu y yo nos largamos a Chosica para casarnos. ¿Te acuerdas? Todavía tengo el vestido hindú blanco con florecitas guindas. Todavía tengo el anillo que me regalaste, aún me lo pongo a veces…
Era muy gracioso tener quince años y pensar que todo lo podíamos y todo lo sabíamos, Will.
¿De verdad pensamos alguna vez que sellaríamos nuestro gran amor casándonos en ese matrimonio masivo en la plaza de armas de Chosica? ¿De verdad pensamos que así evitaríamos que el tiempo pase?
Recuerdo las tardes en tu casa, tomando té con tu mamá, porque ella, como buena inglesa nunca dejó de tomar su té todas las tardes. Recuerdo con pena que tu hermana me había jurado que nadie más que yo sería la madrina del hijo que ella pensaba tener cuando se decidiera a no dejar plantado de nuevo a otro novio en el altar. Recuerdo nuestras escapadas del colegio para ir a dar vueltas por la playa. Cómo nos gustaba la playa!!!
Y ahora, Will, tu estabas frente a mí en ese Centro Comercial, con una chica rubia de ojos demasiado verdes que caminaba cerquita tuyo y yo estaba del brazo de mi novio. Cómo da vueltas la vida, Will. Lima tan chiquita y es la primera vez que nos vemos después de tanto, tantísimo tiempo.
Creo que crecimos el día que nos dimos cuenta que para casarse hacía falta algo más que el amor, que necesitamos papeles, plata, mucha plata y sobretodo el permiso de los padres porque los menores de edad no se casan… y aún tengo grabada la carcajada del hombre ese que nos atendió en la Municipalidad de Chosica. Qué gracioso haber sido tan tiernamente cojudos, tan inocentes. Pensar que cuando se nos fue el bus aquella noche y decidimos alquilar una habitación de hotel todos iban a creernos cuando dijéramos que nada de nada había pasado, que de verdad sólo habíamos dormido juntos pero nada más, que sólo habíamos apagado los celulares para que nadie nos jodiera en nuestro casto nidito de amor.
Y al día siguiente, los gritos de tu madre en el teléfono, la seguridad de que nunca más me volvería a decir: “hijita querida”; y las lágrimas de mi mamá mientras me decía “puta madre, dónde estás, tú me vas matar de un infarto”. Y más tarde, la llamada de tu hermana mientras regresabamos a Lima, preguntándome: “¿qué pasó?”... y yo confesándole que queríamos casarnos. Y cómo olvidar la mirada de muerte de mi papáe y las ganas que tenía de matarte y a mí; de matarnos a los dos juntos y mandar nuestro amor al carajo. Creo, sin duda alguna, que ese fue el día en que crecimos, querido William; y allí se nos jodió todo, no debimos crecer nunca, no debimos aprender que en este mundo seguir siendo niño o ser romántico es absurdo.
Recuerdo un mes después, luego de todos los interrogatorios de rigor, de las “pruebas de médico legista” (jajaja), cuando te cité en ese parque. Casi no me animo a decirte nada cuando te vi, tú siempre tan guapo, tan alto, tan divino….y yo diciéndote que ya no más, que te quería, pero que ni modo….
Y luego, mis infaltables llamadas anuales, tu seriedad, tu manera de siempre callar lo que sentías, nuestros esporádicos correos electrónicos y después nada, empezamos a ser extraños.
Recuerdo haber buscado tu nombre en la lista de ingresantes en la carrera y en la universidad en la que yo sabía que estudiarías antes que tú. Recuerdo, meses después haber encontrado tu mail y mandarte un mensajito tonto que hasta ahora espero que respondas. Recuerdo haber ensayado la mejor de mis letras para firmar la dedicatoria especial que te puse en mi tesis de licenciatura antes de mandártela por courrier. Recuerdo haber estado más preocupada por recibir tu respuesta que por la sustentación. Recuerdo, Will, que no te había vuelto a ver nunca hasta hace varios días, y olvidé, todo lo que había planificado que te diría si eso ocurría. No te confesé que aún me fastidian en mi casa con nuestra boda frustrada. No te dije que a veces me pongo a pensar qué hubiera pasado si…….. y aparecen más de 1000 posibilidades sobre lo que hubiera podido pasar si alguno de esos SÍS, se hubieran vuelto realidad.
Después de haberte visto, no me pareció tan descabellada mi idea de llamarte una semana antes de casarme de verdad y decirte que te escapes conmigo un fin semana…a Chosica, tal vez :) hasta me pareció que aceptarías y no te importaría mucho dejar que esa niña rubia camine sola por la calle. Cómo te extraño, William, cómo te extraño a veces, a ti y a la vida que íbamos a tener.
***

¿Qué pasaría si te encuentro de nuevo?
¿Qué pasaría si te encuentro de nuevo?
¿Qué pasaría si te encuentro de nuevo?
Tal vez no pasaría nada. No sé.

19 Comentarios:

A la/s 3/10/06 11:00 p.m., Anonymous nat dijo...

¿Qué pasaría si te encuentro de nuevo?..pues lo q debe de pasar si de verdad son almas gemelas..en realidad nunca crei ni creo mucho en el amor pero debo confesar q todas tenemos una historia de amor que nos hace preguntarnos que pasaria si....asiq solo puedo decir deja de pensar en esa pregunta q nos atormenta y actua con la cabezo y el corazonnn...lo siento cada vez q leo tu post me pongo cursi,,,jajaja sera xq hay algo de eso en mi en todo lo q escribes.......un besu cuidate
natt

 
A la/s 4/10/06 11:02 a.m., Anonymous thinmar dijo...

que pasaria si? pues facil, nada querida.a no es por falta de romanticismo, creo que mas bien sobra, pero nada, no pasaria nada. Te deje una cancion en mi radioblog, ojala la ubiques :P

 
A la/s 4/10/06 4:07 p.m., Blogger Mari dijo...

ay que limeñas somos Sandra. Te diré lo que me dijo mi sabio y amigo odontólogo "la novia del estudiante no es la esposa del profesional"

¿Está buena no?

 
A la/s 4/10/06 4:28 p.m., Blogger Sandra Texeira dijo...

Carajo, lo peor de todo, Mari, es que creo que tu sabio amigo odontólogo tiene toda la razón del mundo. Para otra vez será.

 
A la/s 4/10/06 5:19 p.m., Blogger Max dijo...

Está pajísima. Estoy ahorita aburriéndome en el College, esperando a tener una cita para discutir mi tesis que ya tiene 40 minutos de retraso. No me da como para comentar en serio tu texto desde la fucking biblioteca. Pero tampoco me da como para no decirte que está pajísima. El amor es una fucking shit comiéndole el coño a Rimbaud por debajo de la falda, minutos antes de la boda.

 
A la/s 5/10/06 10:46 a.m., Anonymous Anónimo dijo...

yo si sé al menos lo que me hubiera pasado a mi, estaría fregada en el Perú con un sueldo de m o sin él pateando latas, deseguro viviríamos en un cuartito alquilado y comiendo arroz con lo que sea, si alguno de los pocos huevones que pasaron por mi vida antes de comprometerme y casarme se hubiera atrevido a responder una de esas cartas yo estaría jodida.
Felizmente eso no pasó jajajajajaja.
R.

 
A la/s 6/10/06 5:06 a.m., Blogger Mari dijo...

ay mi Perú. Pues yo lo extraño y sí le hice caso a esas cartitas y no me arrepiento de nada.

 
A la/s 6/10/06 2:54 p.m., Blogger Yuna dijo...

yo tambien le hice caso a esas cartas, es mas hice muchas cartas y al final, aunque dificil, valio la pena.

 
A la/s 7/10/06 3:49 a.m., Blogger AnJaka dijo...

Hi Sandra, I want to introduce you to http://freearticle.name

 
A la/s 10/10/06 5:56 p.m., Blogger Cabeto dijo...

Y yo estoy seguro que pasaría algo.

 
A la/s 11/10/06 4:51 a.m., Blogger La hormiguita dijo...

Qué difícil.
Saludos

 
A la/s 11/10/06 11:23 a.m., Blogger ludovica dijo...

gracias por la visita sandra...

y que coincidencia tan linda!! recorde una experiencia similar
casarme con el chico a quien yo amaba y eso paso hace 5 años...
bonitos recuerdos siempre * lo llamamos locuras de amor o de niños

incluso soñamos en contarle a nuestros nietos esa locura


saludos

 
A la/s 13/10/06 10:45 a.m., Blogger mL. dijo...

dios! ser romantico no es absurdo! que genial historia.. aunque yo le daria vuelta al pasado. pero q genial historia. yo tambien tengo pastruladas asi. una vez,j ajaja no ni quiero recordarlo. con un ex.. en fin.. no se, es q estoy tan templada del actual.. pero que bah, ser omantico no es absurdo.. que pasara si te lo encuentras de nuev... ala.. de hecho cuentanos ya

 
A la/s 13/10/06 12:12 p.m., Blogger Gabriel Rimachi Sialer dijo...

¿Qué pasaría si la encuentro de nuevo? Pues lo más seguro es que tenga que huir lo más rápido posible y a toda velocidad por entre escaleras y edificios para evitar que me caiga algún golpe, porque la última ex con la que compartí mi vida resultó amante del catchascán o algo así, porque le encantaba pellizcar, morder, golpear y esas cosas, cada vez que estaba con un par de copas encima o cada vez que algún evento antinatural ocurría (por ejemplo que se le cruzara una combi con el esticker del SOAT en el parabrisas). Así que digamos la verdad: esa relación no duró ni un mes, pero vaya si será "inolvidable". Hasta tuve que cambiar de número telefónico... y mejor ya no me quejo porque ¡ay! ¡apareció! ¡mierda! ¡déjame! ¡ouch! ¡oe! ¡basta! ¡ouch!

P.D: No siempre el gran amor es el que se recuerda más... o sí?

 
A la/s 18/10/06 7:31 p.m., Blogger yacqueline_lq dijo...

BUAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!! yo no quiero que mi historia pseudorromantica termine asi__no veo a mi amigo desde el 8 de abril_bueno eramos un poco mas que amigos y... lo extraño mucho BUAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!lo extraño

 
A la/s 22/10/06 10:40 p.m., Blogger Javier Arévalo dijo...

Cuánto amor..., un día me dijo alguien "me gustaría estar enamorado como tú, e incluso no estar correspondido."

 
A la/s 10/11/06 1:50 p.m., Blogger mario dijo...

mira sandrita...franco franco, te juro que ahorita estoy con unos gusanitos en la panza, en las mejillas, hasta en el poto... bueno ji tu diario esta muy lindo y la verdad que-y se que no soy el unico- ahorita mismo me voy a comprar un chocolate y bueno me gustaria hablar con una de las chicas de las que estoy templado ahorita, compañera mia del ballet... bueno creo que se nota el efecto de tus escritos en mi, nada mas que decir sandra...

 
A la/s 10/11/06 11:29 p.m., Blogger Sandra Texeira dijo...

Eso de los gusanitos es apasionante, ojalá te vaya bien con tu compañera del ballet y vivas una deliciosa historia de amor... qué románticos somos!!!!

 
A la/s 27/6/07 2:48 p.m., Blogger Bombermán dijo...

Ajjj!!!
Me da cólera!!!
Por qué no te casaste con Will!!!
Por qué terminaron!!!
Ajjj!!!


!D

 

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