En una jaula de cristal

Siempre he querido escribir un diario, pero con un afán voyeurista. A pesar de ser reservada creo que cuando hay un incendio es bueno echarle un gran chorro de agua, por eso escribo esto como letras arrojadas al viento desde una urna transparente.

domingo, 27 de agosto de 2006

La vida en blanco



En algún momento pensé que la felicidad estaba emparejada al movimiento, al conflicto, al ir y venir de todo, a la convulsión... Sin embargo he comprendido sin esfuerzo que no hay nada que te haga más feliz que el equilibro. Y la felicidad a veces puede ser algo simple y tomar la forma de una buena taza de café, un cigarro mentolado, un beso de alguien que quieres, un guiño de ojo de mi abuelo o el ruido de la televisión a lo lejos mientras alguien que amas te llama a dormir a su lado.

2 Comentarios:

A la/s 31/8/06 7:37 a.m., Blogger La hormiguita dijo...

Acertada reflexión.
Saludos.

 
A la/s 31/8/06 10:55 p.m., Blogger EL NOCTÁMBULO dijo...

no concuerdo con nada de lo q dices Por favor, pon un enlace para comentar tu parafernálica reflexión sobre los siameses CHaufas

 

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