En una jaula de cristal

Siempre he querido escribir un diario, pero con un afán voyeurista. A pesar de ser reservada creo que cuando hay un incendio es bueno echarle un gran chorro de agua, por eso escribo esto como letras arrojadas al viento desde una urna transparente.

domingo, 3 de septiembre de 2006

Extraños siameses


Las coincidencias siempre me han parecido interesantes. Pensaba en esto mientras veía fotos pasadas. Es extraño darme cuenta que todos los hombres con los que he estado vinculada son una especie de siameses extraños que comparten varios rasgos. Por ejemplo:

  • Las madres de estos hombres sufrieron una fuerte depresión post-parto que les dura hasta ahora o que les duraba hasta el momento en que yo pisé el primer parquet de su piso y ellas vieron enardecidas que su adorado hijito llevaba de la mano a una extraña.
  • Todos estos hombres han caído en el diván de algún psicólogo o psiquiatra y no para curarse de su inmenso Complejo de Edipo sino porque hubieran preferido irse a Tahití a pintar mujeres gordas que hacerse la gran pregunta (¿HACIA DÓNDE VAMOS?)
  • Todos tienen miedo al COMPROMISO. Tal como dijo la francesa neurótica de una película: "Yo los arreglo y ellos se casan con otras"
  • Todos tiene un negocio propio o familiar. Para que suene bonito diremos que todos han sido un poco "microempresarios". Con lo poco que me gustan estas cuestiones de la postmodernidad...
  • Todos dicen que soy exageradamente celosa, que ellos son unas mansas palomitas que ni ensueños mirarían a otra mujer. (¿QUIÉN LE PUEDE CREER ESO A UN HOMBRE?)
  • Físicamente... todos son diferentes a lo que me gusta (claro que yo no soy ninguna Barbie; y con esto no me refiero a que hayan sido hombres poco atractivos sino que tenían características diferentes a lo que mis revoloteantes hormonas querían). Uno era gringo,el otro muy flaco (qué roche, ya casi parecíamos un perfecto 10!!!), el otro medio pelado, el otro chato, uno resultó gay... Pucha, creo que la pinté muy feo, ya van a pensar que soy una "coleccionista de agravios". Pero bueno, nunca me he quejado de estos hombre ni lo haré porque todos y cada uno de ellos me han vuelto loca en su momento....
  • Todos usaban lentes. Cómo me gustan los lentes de todos los colores, modelos y tamaños. Las monturas de carey negro, los sin montura, los de colores chillones. Me gustan todos los lentes, menos lo de sol.
  • Todos me respetaban demasiado o me querían levantar de arranque. Hasta ahora no encuentro al que tenga el tan sabroso punto medio.

Y como COLOFÓN diré que nunca he estado con los hombres que más me han amado -no sé si porque soy medio masoca- pero siempre he terminado involucrándome con los hombres a los que he amado más. A pesar de que hace dos años conocí a mi hombre perfecto, pero como en ese capítulo de "Dharma y Greg", me quedé con el hombre que amo; pero esa ya es otra historia.

4 Comentarios:

A la/s 5/9/06 3:31 p.m., Anonymous Anónimo dijo...

Tía eres bien alucinante, clasificarnos como si fueramos cifras y luego dicen que las mujeres son sensibles????

 
A la/s 8/9/06 8:34 p.m., Blogger Max dijo...

El que se fue a Tahití fue Gaugin y no se fue a pintar mujeres gordas sino a casarse con una chica de 13. El tendría sólo unos cincuentaitantos. Y sí se hacía preguntas existenciales: "D´où venons-nous? Que sommes-nous? Où allons-nous?" debe ser la instancia ejemplar. Al punto. No todos somos iguales. Habemos los que somos más iguales que otros.

 
A la/s 11/9/06 7:31 p.m., Anonymous Carlos Valencia (vanadio soter) dijo...

hola Sandra Texeira.
Me agrada en este texto cuando dices que te agradan las coincidencias. Y de que todos los hombres son diferentes. Por momentos parece que no sabes que hacer con tu vida. Y eso de que te querìan levantar suena a algo evidente que por broma pensamos cuando vemos una chica. Entonces estoy seguro que eres una chica muy bonita. Saludos de Carlos Valencia de Lima Perù.

 
A la/s 17/6/08 10:40 a.m., Blogger Pompas de jabón dijo...

a ver te paso mi lista:

1. M�sico, mi padre lo detestaba, mi madre lo amaba y mi abuela muri� jur�ndome que con el me iba a casar, y ojo que me ley� la hoja de coca.

2. Compa�ero de clase en secundaria, inteligente para los estudios, una bestia para el amor.

3. Una tierna historia de amor, que se convirti� en pel�cula de Edgar Allan Poe, ah� comprend� que vale mierda guardar la bendita virginidad para alguien que no la merece.

4. El padre de mi hija, un perfecto idiota, que solo sirve para tener el sexo m�s maravilloso del mundo.

Sigo pensando que mi m�sico es mi verdadero amor...ser� por eso que ahora s�lo salgo con m�sicos buscando en ellos a el... a Julio C�sar.

 

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